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Muestras de circones procesadas en el laboratorio del SGC en Medellín.
Los circones son pequeñas cápsulas del tiempo que guardan información clave para determinar la edad de las rocas. En su interior tienen átomos de uranio que se transforman en plomo a una velocidad ya conocida por los científicos. Por eso, al calcular cuánto uranio y plomo hay en un circón, pueden saber cuántos millones de años, o incluso miles de millones, han pasado desde que se formó el mineral y, por ende, la roca que lo contiene.
Los circones más antiguos conocidos hasta ahora se encuentran en Australia y tienen una edad de 4.400 millones de años, casi tan antiguos como la Tierra (alrededor de 4.540 millones de años). Esto se debe a que comenzaron a cristalizar durante el proceso de solidificación de la corteza terrestre.
En Colombia, los circones más antiguos datan de entre 1.400 y 1.800 millones de años, y se han encontrado en regiones como la Amazonía (particularmente en Guainía), la Sierra Nevada de Santa Marta y la Alta Guajira. También se han identificado circones de pocos millones de años en otras áreas del país.
El SGC, a través del laboratorio de la sede Medellín (especializado en la preparación de muestras de circones) y de la Dirección de Asuntos Nucleares (que calcula la edad en los circones para relacionarla con eventos geológicos), estudia estos minerales para reconstruir la evolución de la corteza terrestre, es decir para identificar cuándo y cómo se formaron los primeros bloques continentales y cómo han sido modificados por procesos como el vulcanismo, la subducción y la colisión de placas tectónicas.
La investigación con circones también permite establecer la edad de las rocas que componen el territorio —lo cual es esencial para elaborar mapas geológicos, entender la historia tectónica de una región y hacer prospección de recursos minerales—, así como comprender grandes eventos geodinámicos como la formación de cadenas montañosas (orogénesis), la apertura y cierre de océanos antiguos, y la evolución de supercontinentes como Rodinia o Gondwana (procesos en los que Colombia ha estado involucrada a lo largo de su historia geológica).
Por último, los circones son indicadores de ambientes geológicos propicios para la formación de minerales y aportan información valiosa para la investigación científica global, teniendo en cuenta que su datación ayuda a correlacionar eventos geológicos entre continentes, reconstruir geografías antiguas y contribuir al entendimiento del planeta en grandes escalas de tiempo.
En esta galería puedes observar cómo se ven los circones desde un microscopio:
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