Home
Aumentar fuente
Aumentar contraste
Lengua de señas
El pasado 1 de marzo, desde el Servicio Geológico Colombiano, junto a la Guardia Indígena y delegaciones de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), la alcaldía de Puracé y el Instituto Nacional de Vías (Invias), llegamos hasta los cráteres de los volcanes Puracé y Curiquinga, que hacen parte de la cadena volcánica Los Coconucos, para verificar las manifestaciones de incremento de actividad de los dos últimos meses de estas estructuras volcánicas.
Recordemos que el 20 de enero de 2025, a través del monitoreo 24/7 realizado por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, que vigila los volcanes del segmento central del país, registramos emisión de ceniza del volcán Curiquinga, actividad que afectó las poblaciones principalmente campesinas e indígenas que habitan la zona de influencia del volcán. Además, también reportamos la formación de una grieta de 270 metros, aproximadamente, y la salida de vapor de agua y gases.
Cristian Santacoloma, experto del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán de camino a la cima del volcán Puracé. A la derecha, la fumarola lateral de este volcán.
El director del SGC, Julio Fierro Morales, reconoce que “el hecho de haber estado en los cráteres, de haber visto de primera mano algunas manifestaciones como el agrietamiento que presenta el Curiquinga fue muy importante para el monitoreo. La conclusión es que se ratifica que si bien hay una actividad, esta no es de alta energía, por lo tanto, desde el Servicio Geológico Colombiano no se ha considerado el cambio de estado de alerta para el volcán Puracé-cadena volcánica Los Coconucos”.
El SGC, a través del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán (Ovspo) continúa monitoreando el volcán Puracé-cadena volcánica Los Coconucos y participando de los diálogos interinstitucionales teniendo presente que entre el 3 de mayo y el 4 de julio de 2024, esta estructura volcánica permaneció en estado de alerta a Naranja y que desde el 5 de julio del año pasado regresó al estado de alerta Amarilla, lo cual, sumado a las manifestaciones recientes, hace indispensable que las autoridades y poblaciones de esta zona de influencia mantengan un diálogo informado sobre su estado.