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Lengua de señas
Colombia es un país de paisajes excepcionales, muchos de los cuales esconden historias geológicas milenarias poco conocidas.
En el municipio de Villavieja, Huila, el bosque seco tropical de la Tatacoa resguarda uno de estos escenarios únicos: el valle de los fantasmas, también conocido como el ‘desierto gris’.
A diferencia de los característicos tonos ocres, naranjas y rojizos de la Tatacoa, este sector destaca por su paisaje grisáceo y sus geoformas alargadas que, bajo la luz del sol, proyectan sombras que evocan figuras fantasmagóricas, de allí su nombre.
¿Cómo se formó el valle de los fantasmas en la Tatacoa?
El valle está compuesto principalmente por rocas sedimentarias: areniscas limosas de la Formación La Victoria, que se erosionan de manera diferencial. Este proceso ha dado lugar a canales, surcos y cárcavas profundas que definen su relieve singular. Los tonos grisáceos del terreno se deben al contenido mineralógico de los sedimentos, minerales claros y fragmentos volcánicos, creando un paisaje que atrae tanto a investigadores como a visitantes interesados en la naturaleza y la geología.
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Museo Geológico Nacional - José Royo y Gómez (@museogeologicocol)
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Patrimonio geológico y paleontológico de La Tatacoa
Hace aproximadamente 13 millones de años, la región que hoy conocemos como Tatacoa estaba atravesada por ríos, con vegetación abundante y una rica diversidad de fauna. Los fósiles de plantas y vertebrados como peces, reptiles, aves y mamíferos, preservados en estas rocas, forman parte del reconocido Lagerstätte de La Venta, uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del país y del mundo, reconocido por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS, por sus siglas en inglés) en 2024 como uno de los “Segundos 100 Sitios de Patrimonio Geológico” a nivel global.
Este laboratorio natural a cielo abierto es uno de los casos piloto de la línea de investigación en Patrimonio Geológico y Paleontológico del Servicio Geológico Colombiano. En él se avanza en la caracterización y valoración de este sitio de geodiversidad con el objetivo de declararlo como geotopo, dada su importancia científica, educativa y cultural, y de evaluar su posible designación como Zona de Protección Patrimonial Geológica y Paleontológica, garantizando que esta historia se conserve y pueda ser conocida por las generaciones presentes y futuras.