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João Pedro Nogueira Lages visitó el Servicio Geológico Colombiano en el marco de un proyecto de cooperación para continuar con el estudio de gases de esta estructura geológica.
Detrás de una capa de niebla densa, al norte de la Antártida, se esconde un gigante de roca y hielo que guarda el secreto que un grupo de científicos de diferentes países quieren descubrir. Para lograrlo subirán al cráter del monte Michael, en la isla de Saunders. Luego de varios días de travesía, cuando al fin hayan alcanzado la cima, a poco más de 800 m s.n. m., notarán un pequeño ojo rojo al fondo del volcán, y con la ayuda de un dron con cámara infrarroja, confirmarán lo que venían sospechando: este volcán contiene el octavo lago de lava identificado en la Tierra.
El volcán Nevado del Ruiz: un desafío para la investigación
El primer viaje de Nogueira Lages al Nevado del Ruiz fue todo un reto personal. Aunque había leído sobre el volcán y conocía la importancia histórica y vulcanológica que tiene para el país, le llamó la atención la poca visibilidad que tenía. “Muchas veces no se ve, y las condiciones extremas, por estar a más de 5300 m s. n. m., dificultan el mantenimiento de los equipos”. Sin embargo, también explica que este ambiente desafiante le dio una mayor motivación, pues se convirtió en un reto con el que demuestra que “sí se puede hacer investigación. Tenemos esperanza de lograr algo importante para nosotros, para el SGC y el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales”.
Su trabajo en el volcán Nevado del Ruiz, junto a otros investigadores, consiste en medir las cantidades de dióxido de carbono (CO2) y de dióxido de azufre (SO2) que el volcán emite desde su cráter principal. Según el investigador, esta información es clave para determinar, en tiempo real, los cambios en los gases del volcán que están directamente relacionados con su posible erupción. Es en este análisis en el que radica, principalmente, la colaboración con el SGC, una alianza que busca desarrollar y fortalecer el monitoreo geoquímico, y con la cual ha logrado la instalación de dos estaciones en el volcán para el procesamiento de datos automatizados.
Volcán Nevado del Ruiz, 2012.
Toda esta línea de investigación ha sido posible gracias a un convenio de cooperación el entre el SGC y la Universidad de Palermo, Italia, que en palabras de Nogueira Lages “busca expandir el monitoreo de gases a otros volcanes colombianos y así tener una línea de monitoreo más robusta”.
“Nosotros, muchas veces, miramos los volcanes como objetos científicos, pero otras personas dependen de ellos para sobrevivir y tener comida. Esa diferencia social es interesante para mí y es lo que hace que este trabajo sea apasionante. Por eso es importante tener presente el riesgo volcánico diario. Cuando uno empieza a estudiar los volcanes entiende que sí, son nuestra pasión, pero, en la colaboración entre instituciones, la cultura que uno aprende interactuando con la gente que vive allí es la riqueza de los volcanes”, finaliza.