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Lengua de señas
Fotos: Marcela Han Acero.
El 13 de noviembre de 1985, el volcán Nevado del Ruiz hizo erupción y generó lahares que transportaron rocas, sedimentos y otros materiales por las cuencas de los ríos que nacen en el volcán, entre ellos, el cauce del Lagunilla, por el cual llegó la avalancha que arrasó Armero.
En el antiguo barrio El Dólar, ubicado en Armero, Tolima, quedaba la casa de Martha Vargas de Castro, la tía de José Darío Nova, un armerita que junto a su hermano lidera el Centro de Visitantes de Armero, una iniciativa para conservar la memoria de este pueblo arrasado el 13 de noviembre de 1985 tras la llegada de un lahar, conocido comúnmente como avalancha, producido por la erupción del volcán Nevado del Ruiz.
La roca de Armero es metamórfica, no volcánica
En los recorridos es común escuchar a los guías —e incluso a algunos turistas— asegurar que se trata de una roca volcánica que provino del interior del volcán Nevado del Ruiz y que llegó a Armero esa noche del 13 de noviembre.
Aunque esta versión se ha mantenido durante cuatro décadas, lo cierto es que esta roca no fue expulsada por el volcán Nevado del Ruiz esa noche de 1985, y tampoco proviene de ningún volcán.
Mientras que el Complejo Volcánico Nevado del Ruiz tiene 1,8 millones de años y está compuesto por rocas volcánicas, esta gran roca de Armero (denominada metamórfica y relacionada con la presión en la base de las cordilleras), puede tener hasta cientos de millones de años. Estas rocas metamórficas conforman parte de las cordilleras colombianas y no son el resultado de un proceso volcánico.
Esta roca también podría pesar varias toneladas y esa noche de 1985 flotó sobre el lahar que llegó a Armero, movilizándose a más de 30 km/h entre las calles de esta población.
Si quieres saber cómo grandes bloques como estos pudieron llegar hasta lugares como Armero, te invitamos a ver el siguiente video: